lunes, 22 de noviembre de 2010

CAZA Y SETAS EN VALDESOTO

Este fin de semana hemos estado en Valdesoto, en Casa Telva, disfrutando de las jornadas de la caza y de las setas.

Quien no conozca el restaurante, le puedo decir que tiene dos plantas, fumadores y no fumadores y una pequeña barra con cuatro o cinco mesas. La cocina es de las de antes, dicho con la mejor de las intenciones, con potencia, con sabor, con tiempo...

Eramos seis personas y comimos de primero uno embutidos de alta montaña, un pastel de morcilla y unas croquetas,hasta aqui diréis, menos mal que eran las jornadas... pero ir alli y no probar el pastel de morcillas y las croquetas es casi pecado.
Para los principales yo comi un risotto de setas variadas, estaba buenísimo, un punto del arroz buenísimo. Probé también algo del civet de liebre, donde la potencia del animal hacía un plato exquisito. Por otro lado también se pidió pitu de caleya y jabali guisado, que no probe pero me dieron el ok.
Respecto a otros platos que estaban en carta había unos raviolis de pato azulón que quedamos con las ganas por que no los había, varios platos más con el ciervo de protagonista y varios también de setas.
Los postres fueron unas tartas de almendra y unos helados con higos, también buenos.
Bebimos un Dominio de Tares, Cepas Viejas.
La cuenta no sé lo que subió porque no era de mi incunbencia, pero no es un sitio caro.
En resumidas cuentas, un buen sitio.
Un saludo.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

BAL HOTEL-RESTAURANTE DOBLE Q

Como deciamos ayer...

Estamos hablando de un restaurante de un hotel de 5 estrellas, al frente de su cocina V. Crespo, un tipo de esos que mima el producto.
¿Qué nos podemos encontrar? Pues unos buenos platos de cuchara, arroces, verdinas, patatas con langostinos... a unos precios de entre 15 a 20 euros.
Para continuar con una amplia carta de pescados, con unas raciones abundantes y a unos precios entre 20 y 25 euros.
Respecto a la carta de carnes, de las tres veces que he ido, solamente una vez me decante por un entrecot de angus, bastante grande, pero a mi gusto un poco falto de sabor.
Los postres, otro paraiso para los golosos.
La carta de vinos, me llamo la atención, me pareció que estaba muy poco marcada, con algunas cosas interesantes, de bastantes D.O. y paises.

La mantelería, vajilla, cristalería, mobiliario... acorde de un 5 estrellas.
El servicio, son chavales jovenes recien salidos de la escuela, bastante desenfadado y correcto.

La dolorosa, pues para salir a más de 50 hay que ponerse a ello. La última vez 4 pax con postres, dos botellas de vino y 2 gts, fueron 180€.
Un buen lugar. En verano tiene una terraza muy agradable.
Un saludo.